Precio unitario y tamaño son cosas distintas

El precio indica cuánto vale una unidad en un momento concreto. No dice cuántas unidades existen. Dos proyectos pueden tener precios radicalmente diferentes y, aun así, el de menor precio unitario representar una valoración total mayor.

La capitalización aproxima el tamaño multiplicando precio por oferta circulante. Esa operación permite comparaciones más razonables que mirar únicamente el número que aparece junto al símbolo del token.

Qué añade la FDV

La valoración totalmente diluida intenta responder qué valoración tendría el activo si la oferta máxima o prevista estuviera disponible al precio actual. No es una predicción del futuro: es una fotografía hipotética que ayuda a visualizar la diferencia entre unidades circulantes y unidades que podrían incorporarse.

Una brecha amplia entre capitalización y FDV merece contexto. Puede deberse a calendarios de desbloqueo, recompensas, emisiones futuras o estructuras específicas del protocolo.

Por qué los desbloqueos importan

Cuando nuevas unidades entran en circulación cambia el denominador económico del proyecto. Eso no obliga al precio a caer, pero sí altera la estructura de oferta y puede cambiar la comparación con otros activos.

La información relevante no es solo cuánto se desbloquea, sino quién recibe los tokens, durante cuánto tiempo, qué porcentaje representa frente a la oferta existente y si existe demanda suficiente para absorberlos.

Cómo evitar comparaciones engañosas

Comparar dos activos exige mirar precio, oferta, capitalización, FDV y liquidez en conjunto. Una valoración alta con poca profundidad de mercado puede comportarse de manera muy diferente a otra con actividad distribuida entre numerosos mercados.

  • No uses el precio unitario para decidir qué activo es 'barato'.
  • Revisa la proporción entre oferta circulante y máxima.
  • Consulta calendarios de emisión cuando estén disponibles.
  • Combina valoración con volumen y liquidez.